Las humanidades digitales representan una oportunidad para enfrentar las limitaciones históricas de las políticas de preservación y gestión de la memoria cultural en el país, estas herramientas pueden contribuir a fortalecer el patrimonio musical y abrir nuevas perspectivas para la investigación.
Cuando hace
unos años tratáramos el tema del avance en los soportes y formatos para la investigación
a partir de recursos de la digitalización y acceso a archivos de documentación,
creíamos firmemente en una divulgación ética del patrimonio musical dominicano;
en una década las transformaciones han sido constantes y de un impacto
considerable en la práctica profesional.
En este gran
salto del paradigma digital y los desafíos de la IA, desde el ejercicio académico
podemos interoperar entre los soportes tradicionales y las herramientas de
análisis de datos con tecnologías inteligentes, con la aplicación de herramientas
de la inteligencia artificial al hacer transcripción y análisis de partituras, indexar
archivos sonoros y audiovisuales o traducir documentos en tiempo real, por
ejemplo, se prevén otras complejidades metodológicas que no podemos ignorar, y
que resultan en nuevos retos para la investigación.
En resumen, las
repercusiones en el oficio profesional son bastantes, sin embargo, las
humanidades digitales representan una gran oportunidad para superar las implicaciones
estructurales desde la política cultural y la educación para el fomento de la investigación
y divulgación científica en nuestro país. Por lo que, el panorama de la investigación
musical puede ser positivo, ya que en este contexto, la articulación de registros
sonoros, publicaciones periódicas y archivos dispersos entre fondos institucionales
y privados, son posibilidades para la investigación del patrimonio musical
dominicano.